lunes, 12 de agosto de 2019

Ascensión al Pic d'Anie


En Francia, cerca de la frontera con Navarra, en el Pirineo Vasco Francés, encontramos el Pic d'Anie o Auñamendi, primera montaña pirenaica en superar los 2.500 metros desde el Atlántico y montaña sagrada para los vascos, por lo que muchos la consideran como la montaña más alta de Esukal Herria.

Por fin, tras muchos años intentándolo, conseguimos quedar Javi (La voz de la Tierra), Dani (Per Dalt i Per Baix) y yo, junto con la compañía de Tere, y hacer una ruta los tres bloggers juntos.

Para la ocasión decidimos ir a subir el Pic d'Anie o Auñamendi, así que quedamos en el aparcamiento del Refuge l'Abérouat, donde dormiríamos en los coches para así poder empezar la ruta con más horas de sol.

Impresionante lugar donde dormir, con grandes vistas al Billare

Impresionante el entorno que nos rodea

Hoy dormiremos rodeados de caballos

Nos levantamos temprano, desayunamos y nos acabamos de preparar las mochilas mientras revisábamos no dejarnos nada.

Mientras desayunamos, el día nos regala un precioso mar de nubes

Ya en marcha empezaremos la ruta en descenso, cosa no muy normal en nuestras rutas, siguiendo las marcas amarillas que nos iremos encontrando.

El descenso por este sendero es una gozada, todo tiene un verdor especial, con el musgo cubriendo las rocas y las raíces de las hayas, que junto con la niebla que nos encontramos a estas tempranas horas le da un toque de cuento de hadas.

Impresionante el lugar por el que transita este primer sendero

Ademas de preciosas hayas, también encontramos amplios prados

Vamos llegando al Plateau de Sanchèse

Esta senda nos acaba dejando en una pista que iremos recortando por varios atajos y que nos dejará en el precioso valle del Plateau de Sanchèse, donde nos encontramos un montón de furgonetas que han pasado la noche, muy bueno saber de este rincón por si me animo en otra ocasión a realizar alguna otra ruta por la zona.

En el Plateau de Sanchèse encontramos gran cantidad de vehículos camper

Ahora nos encaminamos hacia la base de la cascada que vemos a nuestra izquierda, la Cascade de Sanchèse, donde ya empezaremos a ganar altura.

Cascade de Sanchèse

Últimos metros de relax antes de la subida

Que aprovechamos para hacer unas bonitas fotos del río Anaye

El sendero aquí es muy vertical y nos hace ganar metros de forma muy rápida mientras nos adentramos en un bonito bosque por el que el camino va realizando sus lazadas.

El sendero se empieza a empinar

Y a llevarnos por bonitos tramos empedrados

Que acaban en un precioso hayedo

Tras superar la caída de la cascada el sendero ya va paralelo al cauce del río Anaye, ya por un terreno menos inclinado, lo que nos permite disfrutar más del entorno.

El sendero nos da una pequeña tregua

Que aprovechamos para hacer alguna foto

Aunque este nunca deje de subir

Seguimos el camino y tras cruzar una valla de ganado se empiezan a abrir claros cada vez más grandes, cosa que nos indica que el paisaje no tardará en cambiar por completo.

Poco a poco empezamos a ver las primeras montañas

Estos prados nos permiten disfrutar de nuevas vistas

De golpe se nos abre delante un precioso circo donde destaca a nuestra izquierda el Billaré con su espectacular canal y pedrera.

Espectacular circo que se abre ante nuestros ojos

Pic d'Anie y cresta del Pic de Countendé

Por aquí vemos la canal por la que se sube al Billare en invierno

Ahora vamos avanzando por un terreno herboso muy cómodo de transitar que hace que ganemos altura fácilmente mientras disfrutamos de las vistas y conversamos tranquilamente.

Transitamos por este precioso valle glaciar

Aun a estas alturas del verano los riachuelos llevan mucha agua

Le Petit Billare separado de Le Billare por su estética canal

Este solitario pico sobresale del mar de nubes como si de una isla se tratase

Poco a poco nos vamos encajonando en la vaguada que forma el Anaye y van apareciendo más bloques de caliza, por lo que nos tocará buscar un poco más a que aparezcan algunos árboles para realizar una parada para comer algo y descansar.

Las rocas empiezan a tomar protagonismo

A la sobra de estos árboles decidimos tomarnos unpequeño descanso

Tras el descanso el sendero nos va llevando hasta un caos de rocas en el que nos tocará seguir los hitos por un terreno muy roto, perfecto para practicar para lo que nos espera en un rato, pero no adelantemos acontecimientos.

Ahora nos toca ir en busca del collado del fonfo

Pené de Lhurs y Pic de Pené Blanque

Vamos saliendo del caos de rocas

Ahora nos encontramos ya en la pala final que nos ha de llevar hasta el Coll d'Insole o Anaye, al que llegaremos tras pocos minutos.

Ya en sendero en mucho más sencillo avanzar

Como siempre, es necesario pararse y mirar atrás

Vamos dejando el valle al fondo

Se trata de un amplio collado donde se mezclan la caliza y los prados, con unas vistas impresionantes hacia la Mesa de los Tres Reyes.

Llegamos por fin al inmenso Coll d'Insole

En la cima de la Mesa de los Tres Reyes ya divisamos gente

Al llegar a una paleta indicadora será el momento de abandonar las sendas para iniciar la parte aventurera de la ascensión, por lo que iremos buscando un camino que nos lleva directos hacia las paredes del Añelara.

Desde aquí salen diversas rutas

Vistas hacia la Mesa de los Tres Reyes

Por la canal de más a la izquierda nos tocará ir ahora

Siguiendo los hitos vamos acercándonos a la pared, donde diversas lazadas y sencillas trepadas nos llevan hasta la base de la canal por la que nos tocará subir.

Empiezan las primeras pendientes en busca de la canal

Por fin llegamos a la canal

Se trata de una canal muy sencilla donde tan solo encontramos un par de pasos algo más complicados, como mucho I+, por lo que vamos progresando bastante rápido y divirtiéndonos mucho.

En algunos pasos tendremos que ayudarnos de las manos

En todo momento el ascenso es muy divertido

Al final salimos de la canal

Al final la canal va a morir a la parte alta de las paredes que veíamos desde el Coll d'Insole, pero aun nos queda un buen trozo para llegar hasta la loma del Añelara, por lo que decidimos parar unos minutos para coger aliento y comer algo.

Momento de recuperar fuerzas

Y disfrutar con mis primeras vistas del Midi d'Ossau

Vistas a la Mesa de los Tres Reyes

Ahora la subida se realiza por un entorno rocoso donde uno tiene que estar muy atento para no perder de vista los hitos que nos han de llevar hasta un pequeño collado a los pies de la cima del Añelara.

Ahora nos toca ascender por esta rocosa ladera del Añelara

En algunos momentos esta se inclina bastante

Ya en el cordal por fin podemos ver el Anie o Auñamendi, así como la zona de la Mesa de los Tres Reyes y el Karst de Larra.

Por fin podemos ver el Pic d'Anie en todo su esplendor

Pic d'Arlas

El temido Karst de Larra con el Soum Couy al fondo

De nuevo en marcha vamos descendiendo por la ladera, ignorando la cima, para ir en busca del cordal que vemos a nuestra derecha.

Aquí es donde el tema se iba a poner serio, ya que nos tocaría cruzar parte del Karst de Larra, que todo y haber hitos, cuenta mucho orientarse a causa de la cantidad de grietas y simas que aparecen por todos lados, por lo que avanzar se convierte en toda una odisea.

En alguna de las canales se nos aparece un tímido Midi d'Ossau

En este terreno kárstico hay que extremar las precauciones

Poco a poco vemos la cima del Auñamendi más cerca

Espectacular caída, por ese valle andábamos hace pocas horas

Tras cruzar el Kasrt de Larra por fin podemos ver el sendero de la ruta normal del Anie, ya solo nos queda remontar un camino que no lleva hasta allí.

Por fin enlazamos con la ruta normal

Últimos metros de apretar los dientes

Aquí Tere decide no subir ya que se encuentra algo cansada, por lo que el Trí Calabera empezamos a seguir el sendero, que bastante descompuesto en algunas zonas, nos ha de llevar a la cima del Auñamendi.

Pro fin llegamos a la cima, donde las vistas son impresionantes, pudiendo ver el impresionante Midi d'Ossau, la Mesa de los Tres Reyes, Balaitus, Gamo Negro, Argüalas, y un largo etcétera de colosos pirenaicos.

No podía faltar la foto cimera

A la derecha podemos ver el Añelara y todo el camino recorrido por el Karst de Larra

Midi d'Ossau
 
Impresionante el Balaitús, a su izquierda el Palas, a la derecha Frondellas, al fondo a la derecha intuimos el Gran Facha

En la cima nos estamos un buen rato disfrutando de las vistas y de la compañía, pero no podemos demorarnos mucho, ya que Tere nos espera unos metros más abajo, por lo que decidimos emprender el descenso por el mismo camino de bajada.

Espectaculares las vistas

Tirando de zoom, incluso podemos ver los coches

Mesa de los Tres Reyes

Para el descenso bajaremos por la normal que baja hacia Lescun, por lo que nos tocará seguir en todo momento el sendero que va rodeando poco a poco el Pic d'Anie por su escarpada vertiente occidental.

Soum Couy

El sendero va serpenteando por la ladera del Pic d'Anie

Tras un rato el sendero se bifurca, momento donde el sendero se complica un poco a causa de algún nevero residual, teniendo que buscarnos un poco la vida en un caos de rocas, pero con el tute por el Karts de Larra esto nos parece un juego de niños.

El terreno kárstico no se quiere despedir de nosotros

Vamos dejando atrás el Auñamendi

Habrá que volver para subir el Pic d'Arlas

Poco a poco las rocas van dejando paso a la hierba mientras nos encaminamos hacia el cauce del Le Lauga, momento en el que decidimos realizar una parada para comer y descansar unos minutos protegidos del sol, que ya aprieta con ganas.

Ahora vamos en dirección a los Orgues de Camplong

Continuamos el descenso

Después del descanso seguimos por el sendero que va bajando sin prisa pero sin pausa en dirección a una cabaña, la Cabane du Cap de la Batch, donde además de contar con una fuente con un agua helada, resulta que está habitada en verano por una familia, con sus cerdos y gallinas, y que además vende los quesos que ellos hacen, realmente un lugar muy peculiar.

Por aquí el sendero está cada vez más marcado

Llegamos a la Cabane du Cap de la Batch

Por ese precioso valle acabamos de descender, con el Pic de Countendé como principal vigía

Estos lechones se alimentan de su madre

En este punto se enlaza con el GR-10, que deberemos seguir a partir de ahora y que nos va llevando por un bonito prado.

Espectacular prado

Nos vamos despidiendo del omnipresente Midi d'Ossau

Al rato llegamos a una zona boscosa, cose de agradecer ya que el sol nos está achicharrando, por lo que decidimos parar unos minutos a refrescarnos a la sombra de las hayas.

Con la pérdida de cota vuelven a aparecer los hayedos

Transitar por este sendero es una gozada, siempre bien protegidos por hayas y abetos en un entorno muy húmedo donde encontramos mucho musgo sobre las rocas.

Caminar por aquí para finalizar la ruta es una delicia

El Pic d'Anie parece quere despedirse de nosotros, al igual que el estético Pic de Countendé

El sendero nos lleva sin darnos cuenta al Refuge l'Abérouat, donde realizamos la parada de rigor para celebrar el haber realizado la ruta sin percances con unas ricas cervezas que nos refrescan la calurosa tarde.

En el Refuge l'Abérouat nos esperan unas refrescantes cervezas.

Tras finalizar la ruta nos acercamos hasta Canfranc para buscar un sitio donde dormir, ganando así una hora de cara a la vuelta, donde cenamos como nos reyes y donde la cerveza corría por todas partes mientras recordábamos los buenos momentos vividos durante esta espectacular jornada de montaña compartida con unos buenos amigos.

A continuación os hago un pequeño resumen de los números de la ruta:
  • Tipo de ruta: Circular
  • Dificultad técnica: Difícil
  • Dificultad física: Média
  • Distancia: 20,43 Km
  • Punto más alto: 2.507 m
  • Punto más bajo: 1.090 m
  • Desnivel positivo: 1.575 m
  • Desnivel negativo: 1.575 m
  • Desnivel acumulado: 3.150 m
  • Cimas ascendidas: 1
  • Tiempo empleado: 10 horas 9 minutos
  • Tiempo en movimiento: 7 hora 27 minutos
  • Velocidad media: 2,05 Km/h
  • Ritmo: 29:16 min/Km

Os adjunto el track de Wikiloc de la ruta: Circular al Pic d'Anie o Auñamendi

Saludos!!!

4 comentarios:

  1. Hola David.

    Ah los Billares que recuerdos!! La palabra espectacular se queda corta completamente para intentar resumir este periplo vuestro. Que maravilla esa parte del pirineo navarro/francés donde se pasa de profundos valles siempre verdes a la caliza kárstica mas salvaje que pueda verse.

    El mar de nubes debajo de los billares y sobre todo el valle de Lescun es un clásico que se debe dar casi todos los días, y esos tramos empedrados me parecen de una belleza tremenda.

    Son tantas cositas que he recordado cuando pasé por allí al ver tus fotos.......andar por el karst de Larra solo se sabe lo jodido y extenuante que es quien lo ha hecho, y si apretó el sol os ha debido ser muy duro. Pero siempre preferible así que andar por ahí con niebla.
    Como me gusta eso de poder ver desde la cima del Anie vuestros propios coches, da fe eso de la verticalidad de la ruta, y no sé si comprasteis quesos en aquella cabaña francesa pero estaban ricos ricos.

    Ah bueno y no te digo nada de tus dos compis: dos cracks enormes!! con esas compañías uno sube al fin del mundo ;-)

    Salud, Anies y Billares.

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    1. Hola Toni,

      Que razón tienes, que pasada estar bajo un hayedo, de golpe en un prado, y sin darte tiempo a reaccionar en un terreno completamente pedregoso, por no hablar de ese precioso mar de nubes matutino, una delicia de ruta.

      Que decir de los dos compañeros de ruta, dos fieras, tanto en la montaña como engullendo birras, cualquiera les sigue el ritmo...

      Me habían hablado de las dificultades del Karst de Larra, pero hasta que no te ves metido en faena no te das cuenta realmente de la dureza de la zona, no quiero imaginármelo con niebla, ha de ser muy peligroso.

      Durante la ruta Dani nos estuvo explicando vuestras aventuras durante vuestra ruta de la Golondrinas, incluida la compra de los quesos, aunque en esta ocasión no compramos ninguno.

      Salud, karst y vistas impresionantes!!!

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  2. Hola David.

    Cuando llegamos a l'Abèrouat, diez horas después de haber partido de allí por la mañana, lo hice con la sensación de haber realizado un auténtico rutón, pero esa sensación no hace más que acrecentarse con el paso del tiempo y el visionado posterior de fotos y este bonito reportaje tuyo. Menuda circular que nos marcamos, extenuante a tramos, por esa remontada al Añelarra y ese infernal Karst de Larra, a lo que se sumó el calor reinante, pero bella y variada, con esos hayedos del principio y el final, la remontada a ese perfecto valle de Anaye, o el camino íntegro de regreso al refugio, que no tiene desperdicio alguno, las vistas desde la cima, o las pinceladas del mar de nubes matutino, esa cascada de Sanchese y las risas en la cima...en definitiva, una ascensión, un fin de semana, para no olvidar.

    Un abrazo.

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  3. Hey David!!

    Vaya!! costo quedar, pero mereció la pena; el trío calavera en su hábitat, jajaja.

    Muy buen fin de semana, con una ruta, dura por su terreno y bella por sus contrastes. Esos hayedos, el karts, la cima, la cabaña con sus cerdos, de nuevo el hayedo y ya en el refu una bien merecida cerveza. Y que decir de la posterior cena en Canfranc y sus cervezas y vinos. Como dice Dani, para no olvidar.

    A ver si se vuelven alinear los astros y nos marcamos otra.

    P.D. Por cierto que subimos el Monte Perdido o era el Puigmal; ah ya si era el Morrón. Jajajaja

    Un abrazo.

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