lunes, 5 de agosto de 2019

Camí de Ronda: Sant Feliu de Guíxols - Begur


Por el sigo XIX se creó un sendero que recorría la Costa Brava por sus acantilados con tal controlar las poblaciones costeras, para ya metidos en el XX controlar el contrabando, pero no es hasta finales del siglo pasado que se empezó a usar para disfrutar del precioso entorno que recorría y permitir unir las poblaciones disfrutando de sus preciosas calas de agua cristalina.

Hacía tiempo que tenía en mente realizar algún tramo del Camí de Ronda, además como Txell es una enamorada del mar y sobretodo de la Costa Brava, planificamos realizar el tramo que une Sant Feliu de Guíxols con Begur, en un itinerario de 2 días que nos llevaría por rincones preciosos, donde el mar y la montaña se unen en una perfecta comunión, pero eso ya os lo iremos desgranando poco a poco durante la crónica que a continuación os presentamos.

Para empezar la ruta el padre de Txell nos acercó el viernes a Sant Feliu de Guíxols, donde dormiríamos en un hotel para poder levantarnos temprano y así aprovechar las primeras horas del día mucho más frescas y evitar en la medida de lo posible caminar durante las horas centrales del día.

Sant Feliu de Guíxols

Ya el sábado, bien temprano, nos dirigimos hacia la playa de Sant Feliu de Guíxols, lugar donde empezaremos nuestra aventura.

En la playa aun hay jóvenes que están apurando la fiesta

El camino nos lleva hacia el puerto, y desde allí a un acantilado sobre Cala Jonca, donde nos encontraremos con las primeras pendientes de este rompepiernas sendero, un auténtico sube-baja de principio a fin.

Cala Jonca

Ya dejamos atrás el puerto

Ahora transitamos por un bonito paseo pegado a los acantilados que nos lleva directos al inicio de la preciosa vía ferrata de Cala del Molí, a la que os dejo los enlaces de las dos veces que la he realizado, Ferrata Cala del Molí 1 y Ferrata Cala del Molí 2.

Durante el día de hoy transitaremos por muchos senderos como este

Y estas serán nuestra compañeras durante el fin de semana

Por esas rocas empieza la vía ferrata

Y por esa pared encontramos la zona final de la misma

El camino ahora va siguiendo el mimo recorrido del GR-92, que todo y que lo comparte en gran parte del recorrido, no siempre lo sigue, por lo que hay que estar atento a las desviaciones que nos iremos encontrando.

Los pinos también serán los protagonistas

Cuesta no pararse cada 2 minutos a hacer fotos

Viendo estos senderos nadie diría que estamos a escasos metros del mar

Una vez pasada la entrada de la ferrata el sendero se interna completamente en la montaña, transitando por un sendero que va pegado a los acantilados y que nos regala unas preciosas postales del mar con el sol del amanecer saliendo.

La mezcla de mar y montaña es impresionante

Los paisajes nos siguen impresionando

Tras un rato llegamos a una urbanización donde el camino irá siguiendo la línea de la costa, entrando y saliendo de la calle principal para así poder pasar por enclaves muy bonitos.

Es difícil aguantarse y no meterse en estas aguas tan cristalinas

Estos puentes/túnels nos acompañaran durante nuestra primera jornada

Ya empiezan a verse los primeros barcos

Llevamos ya un buen rato de caminata cuando llegamos a la playa de Sant Pol, aun con un tímido sol que nos permite caminar sin pasar calor.

Vamos llegando a Sant Pol 
Y a su playa


El paseo nos lleva hacia el Racó de s'Agaró, donde nos encontramos con un bonito camino muy bien construido que en primer término nos lleva hasta la Punta d'en Pau en primer término, para ir caminando por encima de varias calas más, a cual de ellas más bonita, incluida la bonita Cala Pedrosa, que ya veréis que hay varias calas Pedrosa, así que no os extrañéis si la veis en varios momentos durante la crónica.

Los caminos los tienen muy bienconservados

Durante el camino encontramos bonitas construcciones

Cala Pedrosa

Al rato llegamos a una bonita plaza, la Plaça del Mirador, donde encontramos una glorieta y unas vistas de escándalo.

Al acercarnos a las poblaciones el camino se transforma

Plaça del Mirador

Seguimos avanzando por el bonito paseo para llegar a la Platja de sa Conca.

De nuevo transitamos bajo arcos

El paisaje es impresionante

Platja de sa Conca

Tras cruzarla y llegar al Riuet nos adentramos en uno de los tramos más sosos de la ruta, ya que nos toca adentrarnos en Platja d'Aro y callejear durante un rato para poder superar el puerto y el río Ridaura, para de nuevo regresar a escasos metros del mar.

Platja d'Aro

De nuevo cerca del Mediterráneo ahora nos toca cruzar todo el paseo marítimo de Platja d'Aro, pasar por el Caball Bernat, cruzar la Punta d'en Ramis por los bonitos túneles y llegar a la Platja de Cala Rovira.

¿Dónde estará mirando?

Ahora el sendero empieza a ponerse espectacular

Caball Bernat

El camino va salvando las rozas con espectaculares túneles

Cala Rovira

El tramo que recorreremos a continuación es una pasada, ya que el sendero va colgado en muchos momentos y nos permite ver infinidad de preciosas calas, a cual de ellas más espectacular.

Platja de sa Cova 

Cuesta mucho no pararse a hacer fotos

Pinos colgados hacia el mar, sin palabras

Impresionante como construyeron este tramo del camino totalmente colgado

Cala del Pí

Después de un rato transitando por acantilados llegamos a una playa más grande, la Platja de Belladona, unida por un bonito tramo de sendero a la Platja de Sant Jordi.

Continuamos caminando al filo de los acantilados

La fauna está tranquila ignorando nuestro paso

Nos acercamos a la siguiente cala

Platja de Belladona

Una vez pasadas estas bonitas playas el sendero nos lleva por una bonita zona rocosa donde en días de mala mar seguro que no es aconsejable pasar por allí al estar muy pegado al mar.

Este tramo tan rocoso me encantó

Tras pasar la zona rocosa nos toca de nuevo ganar altura para volver a transitar por encima de los acantilados que han de llevarnos hasta la Platja de ses Torretes.

Nos acercamos a una buena subida

Aquí tenemos a Txell en plena faena con las lazadas

Llevamos ya un buen rato caminando, pero el entorno hacer que no nos cansemos

Platja de Torretes

De nuevo el sendero nos da una pequeña tregua por la Platja de Can Cristos y Cala del Forn, pero ahora llegamos a una zona algo más dura.

Platja de Can Cristo

Cala del Forn

Desde aquí el sendero parece una montaña rusa, una preciosa montaña rusa que nos hace ir siguiendo la orografía del terreno bajando a preciosas calar para volver a subir a los acantilados, con unas vistas de vértigo, para volver a bajar de nuevo a otra cala, así durante un buen rato donde las piernas van cogiendo tono, si es que a estas alturas aun no lo hubiéramos cogido.

Aquí el sendero se mimetiza completamente con el entorno

Continuamos siguiendo el litoral

Y descubriendo pequeños tesoros como esta pequeña cala

Cala de la Roca del Paller

Cala de les Roques Planes

Después del sube-baja de nuevo ganamos altura y el precioso sendero nos va mostrando los bonitos rincones del bonito litoral mientras el sol cada vez va calentando más.

Durante este tramo del camino encontramos varias torres

Nos vamos acercando a Sant Antoni de Calonge

Es por ese motivo, que tras consultar el mapa decidimos parar en la siguiente cala, la del Racó dels Homes, un precioso rincón  algo más recogido y de cantos rodados donde poder ponernos los bañadores y darnos el primer baño de la ruta.

Racó dels Homes

Aquí nos bañamos y disfrutamos de sus cristalinas aguas

Las mochilas las dejaremos olvidadas durante un buen rato

Tras el baño llegamos a la Platja de Torre Valentina, donde cogeremos el paseo marítimo que nos lleva hasta Sant Antoni de Calonge, con sus tres espigones, para continuar con las playas de Monestir y Gran , ya en Palamós, donde buscaremos un bar algo alejado de los turísticos chiringuitos del paseo para así poder comer mejor y más barato.

Platja de Torre Valentina

Ya con el estómago lleno y con energías renovadas empezamos a callejear por Palamós para llegar al puerto de la Marina de Palamós y dirigirnos a una pequeña playa donde nos tocará pasar entre dos grandes rocas que esconden el sendero.

Toca callejear un poco

Marina de Palamós

En esta playa nos tocará encontrar donde se esconde el sendero

Y lo encontramos en esta grieta

Cala dels Pots

Ahora caminamos por una cala rocosa que va a morir a una fuerte pendiente donde las chumberas se nos muestras esplendorosas y floridas, haciendo que la subida se haga menos ardua.

Pro esa grieta nos tocó pasar hace un rato

Ahora nos toca subir un poco

Las chumberas están en plena floración

Por suerte esta subida tiene su recompensa en forma de preciosa cala de pescadores, Cala Margarida, con infinidad de pequeñas casitas por las que iremos callejeando y pasando por sus balcones, y maravillándonos del lugar.

Cala Margarida

Quien tuviera una casita en esta cala

Caminamos por encima de las casas

Ahora nos alejaremos un poco de la costa para subir hasta la punta del Cap Gros, donde alcanzaremos una de las pocas cimas que subiremos durante estos días, una modesta altura de 71 metros, para durante el suave descenso ir disfrutando de las vistas al mar que nos regala continuamente el Camí de Ronda.

Tras volver a subir disfrutamos unas bonitas vistas de Cala Margarida

Cap Gros

Cala de la Fosca

Por este castillo pasaremos en un rato

Ahora toca perder altura de nuevo

El sendero acaba por llevarnos hasta sa Tamárdia y la bonita Cala de la Fosca, donde encontramos una fuente donde poder recargar agua, que ya vamos algo justos.

Sa Tamarinda

La Fosca

Continuamos el camino en dirección al Castell de Sant Esteve de Mar, del que las primeras referencias datan del 1063.

Castell de Sant Esteve de Mar

Ahora poco a poco continuamos siguiendo el camino que tras pasar por la Pineda d'en Gori y por la bonita cala de s'Alguer, nos lleva directos a Platja de Castell.

Encontramos un curioso marco desde el que poder hacer fotos

Tras mirar el reloj y ver que vamos muy bien de tiempo, decidimos parar en el chiringuito para tomarnos algo bien fresquito, en mi caso una cerveza bien fría, mientras decidimos si darnos un baño o esperar a llegar al destino final de hoy, que lo tenemos a escasos 40-45 minutos, decisión que tomamos finalmente.

Platja de Castell

Después del descanso volvemos a ponernos en marcha pasando primero por el Poblado ibérico de Castell, que ya visitamos el año pasado cuando nos acercamos a la zona para realizar una ruta en kayak, por lo que si queréis tener algo más de información os animo a que os miréis la crónica en la que lo visitamos haciendo click aquí.

Poblado ibérico de Castell

Desde el poblado las vistas a Platja Castell impresionan

Ahora toca ir siguiendo el sendero, bastante descompuesto por momentos, que va realizando un sube-baja entre los pinos y bastante pegado a los acantilados en algún momento, por lo que hay que ir con cuidado, además también porqué ya llevamos muchas horas en las piernas y estas lo empiezan a notar.

Sa Foradada

De nuevo nos adentramos en zona boscosa

Pero nunca muy lejos del mar

Ya que enseguida nos toca caminar bien pegados al acantilado

No paran de aparecer calas

De nuevo nos toca subir

El sendero nos lleva hasta una pista por la que transitaremos durante unos pocos metros para volver a coger un sendero que de nuevo nos lleva cerca de los acantilados perdiendo altura poco a poco hasta llegar a la bonita Cala Estreta.

Nos vamos acercando al final del día

Cala Estreta

Será en Cala Estreta donde daremos por finalizada la jornada de hoy, por lo que nos acomodamos y nos damos unos merecidos baños mientras hacemos tiempo para la hora de cenar.

Nos sumergimos para aprovechar la claridad del agua

Allí conocimos a un curioso grupo de personas que pasan en la curiosa caseta de pescadores muchas noches de verano, bebiendo, contando sus historias y cantando habaneras, toda una experiencia que pudimos disfrutar de primera mano antes de meternos en nuestros sacos para descansar unas horas a la luz de las estrellas, solo con el sonido relajante del mar rompiendo en la playa.

Nos preparamos para pasar la noche

Nos levantamos con los primeros rayos de sol, comemos algo, recogemos el saco, la esterilla y nos preparamos para empezar la segunda y última jornada de ruta.

Amanece en la Cala d'en Remendon, repleta de tiendas

Con el frescor de las primeras horas de la mañana vamos avanzando por las diferentes calas donde encontramos a bastante gente durmiendo aun, la gran mayoría con tienda y muy pocos al raso, por lo que intentamos no hacer ruido para no molestar a nadie.

Cala de Roca Bena

Cala del Cap de Planes

Al llegar al mirador de Les Formigues ganamos algo de altura y dejamos atrás la arena para ir avanzando ahora por los acantilados, observando la espectacular salida del sol con sus juegos de colores anaranjados que hacen que las cámaras echen humo.

Tras ganar un poco de altura las nubes nos permiten jugar con el amanecer

Hoy los senderos serán más salvajes

Enseguida llegamos a la bonita Platja del Crit, a la que se llega tras cruzar una curiosa cavidad en la roca.

Nos acercamos a la siguiente cala del día

Nos toca cruzar por este agujero para llegar a ella

Platja del Crit

Ahora llegamos a la primera dificultad de verdad de la ruta, y que será la tónica del día de hoy, una subida muy vertical que nos hará ganar altura de forma muy rápida hasta superar los 100 metros de altura y alejándonos de la costa.

A subir escaleras toca

Una vez la subida termina enlazamos con una pista que nos irá haciendo perder altura de forma bastante suave mientras nos va acercando de nuevo a la costa y a la urbanizaciones de Calella de Palafrugell.

Ahora caminaremos un rato por esta pista

Siguiendo las marcas del GR vamos callejeando unos metros para enseguida llegar al bonito camino que, de nuevo siguiendo los acantilados, nos va llevando poco a poco hacia Calella de Palafrugell.

Nos encontramos con esta bonita placa 
Platja del Golfet


En algunos momentos cuesta encontrar las marcas

El mar está muy tranquilo a estas horas de la mañana

Al acercarnos a las poblaciones el sendero se humaniza un poco

Ya en Calella nos toca callejear un poco por sus precisos arcos y su bonito paseo marítimo que nos muestra las diferentes playas en las que disfrutar de las cristalinas aguas de la Costa Brava.

Calella de Palafrugell

Merece la pena perderse unos minutos por sus calles

Y por sus arcos pegados al mar

De nuevo por un precioso camino que va pegado a los acantilados y en el que se puedes disfrutar de unas bonitas panorámicas, llegamos hasta Llanfranc, donde decidimos parar en un bar a comernos un bocadillo y coger fuerzas para los que nos espera a continuación.

Nos encontramos con esta curiosa escultura

Empezamos a encontrarnos con gente, señal de que ya no es tan temprano

Vamos llegando a Llanfranc

Llegamos hasta el Club Nautic de Llanfranc y empezamos a subir por unas escaleras que van a parar a una calle por la que iremos subiendo sin prisa pero sin pausa hasta llegar a una curva de herradura a la izquierda por la que saldrá un sendero, será por allí por donde deberemos ir.

Platja de Llanfranc

Este sendero sube de forma muy vertical por una ladera que de resbalar nos llevaría directos al mar, cruzando pinos y sobretodo chumberas, aunque eso se verá más en el momento de abandonar el mismo, ya que este cruza por en medio de unos ejemplares bastante grandes y amenazantes.

Vamos dejando el mar cada vez más abajo

Las chumberas se nos echan encima en este último tramo

Si queréis este sendero se puede evitar continuando por la calle que abandonamos, pero creemos que es mucho más bonito y atractivo este sendero que no caminar por el asfalto.

Nada más salir del sendero llegamos al Far de Sant Sebastià y la Torre de Sant Sebastià, justo en la cima de la segunda de las montañas que subiremos en la ruta y desde la que hay unas impresionantes vistas.

Far de Sant Sebastià

Además también encontramos los restos de otro poblado ibérico, en este caso el Poblado ibérico de Sant Sebatià de la Guarda.

Poblado ibérico de Sant Sebatià de la Guarda

Ahora el sendero nos va llevando en frenético descenso hasta irse suavizando poco a poco mientras nos vamos adentrando cada vez más hacia el interior cruzando un bosque y llegando a varios campos de cultivo y terrenos privados, tal vez la parte más insulsa de la travesía.

Empezamos a descender por este bonito sendero

En cierto punto el sendero gira a la derecha para internarse en un barranco que desciende de forma vertiginosa y que nos ha de llevar a un enclave precioso, Cala Pedrosa, una playa de cantos rodados espectacular.

El sendero empieza a ponerse vertical

De golpe la vegetación cambia por completo

Cala Pedrosa

Ahora de nuevo nos tocará apretar los dientes, ya que el sendero, muy erosionado pero bien protegido por barandillas, sube de forma muy directa realizando lazadas que nos hacen ganar altura de forma muy rápida.

Y de nuevo el sendero se empina que da miedo

cosa que nos permite disfrutar enseguida de vistas como esta

Tras la frenética subida llegamos a un precioso bosque de pinos por el que es una delicia transitar y que nos llevará de nuevo  hacia la línea de la costa para volver a caminar por un bonito sendero.

Tan pronto estas en un acantilado como bajo este limpio bosque de pinos

Ya empezamos a divisar Tamariu

El camino nos lleva hasta una cala de rocas donde es un poco difícil saber por donde ir ya que las marcas del GR están muy desdibujadas, pero con algo de paciencia e intuición se encuentra el camino sin problemas.

De golpe empezamos a caminar sobre losas de piedra

Por aquí cuesta un poco seguir las marcas del GR

Después de cruzar la zona de rocas enseguida llegamos a Tamariu, donde decidimos realizar una parada para darnos un buen baño y refrescarnos, que hoy la temperatura está subiendo más que el día anterior y aun nos espera una larga jornada.

Vamos llegando a Tamariu

Se nota que es domingo, las playas empiezan a estar aglomeradas

Tras el baño nos toca cruzar Tamariu, siempre ganando altura, para volver a adentrarnos en zona boscosa y alejarnos de la costa, todo siguiendo el GR-92 y en cierto momento cogiendo la variante que va hacia el mar y no la que va directa a Begur para ir en busca de la siguiente de las calas.

Al salir de Tamariu cambiamos los pinos por encinas y algún alcornoque

En nada el paisaje cambia por completo

Ya de bajada enlazamos con una carretera que nos va llevando de forma bastante suave hasta la Platja d'Aiguablava, una cala muy bonita pero que encontramos hasta arriba de gente, por lo que descartamos darnos un baño y proseguir con la marcha.

Platja d'Aiguablava, completamente masificada

De nuevo volvemos a ganar altura para superar unos acantilados y llegar a la siguiente cala, donde encontramos el Port d'Esclanyà.

Ya divisamos Fornells a lo lejos

Port d'Esclanyà

Ahora toca seguir el sendero, que en este punto transita por las entrañas de las construcciones dejándonos ver el mar por los ventanales que vamos encontrando, y es aquí donde el calor empieza a cobrarse factura, por lo que decidimos parar en el primer bar que encontremos a beber algo y refrescarnos ya que tememos que nos de un golpe de calor, motivo por el que no hay fotos de este tramo.

Por suerte Fornells lo tenemos a escasos minutos, así que tras pasar por su bonita Platja d'en Malaret nos adentramos en las empinadas calles hasta llegar a un hotel que tiene un bar donde poder refugiarnos del calor y tomarnos unas colas, eso sí, a precio de oro, 4€ cada botella de 200ml...

Ya recuperados y mucho más frescos vamos callejeando hasta dar con un sendero que se adentra de nuevo en el bosque, y es en este punto donde tuvimos el momento de más tensión de la ruta, ya que se nos cruzó un jabalí con la cría justo delante nuestro, momento en que nos gruñeron, pero por suerte pasaron de nosotros, aunque esto hizo que aceleráramos el ritmo.

Esta última subida es tal vez la más vertical y la que sube más alto, ya que pasamos del nivel del mar a estar por encima de los 250 metros en poco más de 1 Km, aunque esto también hace que las vistas hacia el mar sean espectaculares.

De esa bahía venimos, de la Platja d'Aiguablava y Fornells

Nada mas terminar el sendero aparecemos en una urbanización donde abandonaremos el GR para ir en busca de una gran antena, todo siguiendo una calle que tras pasarla ya se inclina hacia abajo.

Durante la bajada volveremos a enlazar con el GR que vuelve del mar y no lo dejaremos ya en ningún momento, señal de que la aventura llega a su fin, más aun con la vistas al Castell de Begur, cada vez más cercano y al que en esta ocasión no nos acercaremos.

Al ver aparecer la Esglesia de Sant Pere i Santa Reparada sabemos que ya nos falta poco para llegar

Castell de Begur

Ya en las calles de Begur seguimos avanzando hasta llegar a la Plaça de la Vila, donde además de la Esglesia de Sant Pere i Santa Reparada nos encontramos con el padre de Txell, que ha venido a buscarnos, punto final de la ruta, ya solo quedándonos buscar un restaurante donde comer y tomarnos una cerveza bien fría, que creo yo que nos la hemos ganado.

Callejeando por Begur

La recompensa del guerrero

Una vez finalizada la travesía puedo decir que ha sido una de las rutas más bonitas que he realizado, con una mezcla de mar y montaña muy difícil de encontrar y que en todo momento me ha dejado maravillado, además el poder realizarla junto a Txell, que está enamorada de la Costa Brava y había estado en muchas de esas calas, realizando además su primer vivac, ha hecho que aun pudiera disfrutarla mucho más de toda la aventura.

A continuación os hago un pequeño resumen de los números de la ruta:
  • Tipo de ruta: Lineal
  • Dificultad técnica: Fácil
  • Dificultad física: Média
  • Distancia: 44,89 Km
  • Punto más alto: 269 m
  • Punto más bajo: 0 m
  • Desnivel positivo: 1.330 m
  • Desnivel negativo: 1.140 m
  • Desnivel acumulado: 2.470 m
  • Cimas ascendidas: 2
  • Tiempo empleado: 1 día 8 horas 38 minutos
  • Tiempo en ruta: 19 horas 34 minutos
  • Tiempo en movimiento: 13 horas 58 minutos
  • Velocidad media: 2,30 Km/h
  • Ritmo: 26:05 min/Km

Os adjunto el track de Wikiloc de la ruta: Camí de Ronda - Sant Feliu de Guíxols - Begur

Saludos!!!

6 comentarios:

  1. Hola, David.
    A una chapa de cielo cada any, per l'estiu et porta una sortida refrescant i aquest no podía ser menys. Quan em vas fer la proposta de fer un troç del cami de Ronda em va semblar una idea genial i em va emocionar que me la fessis ja que ja saps lo important que és per a mi la costa brava i la de records bonics que porta.

    Poder fer aquesta ruta de 2 dies m'ha ensenyat que hi havia molts racons i cales que no coneixia, he descobert que m'agrada molt fer bivac a la costa (és inexplicable el que vaig sentir obrint els ulls i veient les estrelles a mitja nit) i que la Costa Brava segueix sent per a mi una de les meves destinacions preferides d'estiu :).
    El contrast entre el mar i muntanya van fer que la ruta for interessant en tot moment. Al final de la ruta, al segon dia, he de reconèixer que ja estava molt cansada i que l'ensurt amb el porc senglar va ser una anécdota que ara recordo de forma divertida.
    Desitjo poder seguir descobrint la Costa Brava i que cada estiu fem alguna ruta així de refrescant.
    Gràcies per fer una ruta tan interessant per a mi i per fer-me tan feliç en un dels entorns més màgics de Catalunya.

    Molts petons i abraçades!

    Txell

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    1. Hola Txell,

      A veure si encara podem fer alguna sortida més on el protagonista sigui el mar, que encara queda estiu per davant.

      La millor forma de recorrer qualsevol lloc es caminant, sempre descobrim racons que desconeixiem, i poder veure algunes cales desde els penyasegats i poder baixar a tantes altres em va agradar molt.

      No hi ha res com dormir amb l'unic sostre del cel i les estrelles, el primer cop que fas bivac i obres els ulls en plena nit sobta molt la gran quantitat d'estrelles.

      Quin ensurt el senglar... sort que no va pasar res i vam poder acabar la ruta sencera, pero ja saps, ara a buscar una altra aventura.

      Petons!!!

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  2. Hola David.

    Coño!! Que entrada más distinta, refrescante y espectacular, porque hay fotos de playas y calas que son completamente idílicas, sobre todo a esas horas de la mañana que toda la masificación aún no ha llegado.

    Que curioso que los dos tenemos ahora en nuestros blogs rutas por maravillosas sendas de pinos que van justo por los bordes del mar, además los dos que somos bastante serranos de interior, yo un poquito más ;-)

    Una delicia de entrada, David, donde me han entrado ganas de ese vivac a pie de playa (menos ganas las de encontrarme con los Sus Scrofa, que ya he tenido encuentros con ellos y no son muy placenteros)
    Ya te he comentado alguna vez que hace años Maru y yo después de estar unos días en Aigües Tortes, nos bajamos a la Costa Brava a recorrerla y nos encantó. Habrá que pensar en volver.

    Salud, calas y jabalís lejos lejos!!

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    1. Hola Toni,

      Si que ha sido casualidad que los dos publiquemos rutas bien pegadas al mar y tan poco comunes en nuestros blogs justo a la vez. Mis raíces son de interior como bien sabes, pero no dejo de haber nacido bien pegado al mar, y aunque como dicen, la cabra tira al monte, y nunca mejor dicho, uno siempre siente algo especial cuando vemos el Mediterráneo.

      Me alegra que te haya gustado la entrada, es todo un halago viniendo de ti, con un blog con tanta solera y tan bien llevado.

      El susto con los jabalís por suerte quedó en eso, me quedo con haber visto uno a menos de 2 metros y no haber sufrido ningún percance, como dijo Txell, pero fueron las serpientes de Japón... jajaja

      Salud, mar y montaña!!!

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  3. Hola David.

    El otro día leí la crónica pero ya no me dio tiempo de comentarla. No me ha importado leerla por segunda vez, es más, he disfrutado un montón haciéndolo. Esto se aleja totalmente de lo que acostumbras a mostrarnos en el blog...pero caray!!!, qué pasada de travesía, buena distancia, un vivac junto al mar y bajo las estrellas (que bonitos son los amaneceres en el mar) y con un desnivel que cualquiera diría que fuisteis todo el rato pegados al litoral. Y que variedad de todo: senderos, calas, pueblos costeros, playas, bosquecillos, torres y construcciones varias, y por supuesto esas paradas para refrescaros tanto por fuera como por dentro ;)...si hasta tuvisteis un encuentro jabalinero!!.

    Lo dicho, que me ha encantado. Enhorabuena a los dos por la experiencia!!!.

    Un abrazo.

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    1. Hola Dani,

      Me alegra que te haya gustado la crónica, se agradece mucho cuando alguien de tu bagaje blogero te dice estas palabras.

      Es verdad que no aparecen mcuhas rutas de este estilo, tan pegadas al mar en el blog, pero un sendero como el Camí de Ronda, es algo más que un paseo al lado del mar.

      Es una ruta que tiene un poco de todo, desde calas a desniveles más propios de media montaña, y que decir de los amaneceres tras hacer un vivac, da igual que sean en el mar o la montaña, siempre impresionan.

      Lo del jabalí que decirte, ya te lo comenté en persona el otro día, pero es que además tu ya tienes experiencia con estos curiosos animales, que más de un susto nos hemos llevado todos en alguna ocasión, lo que no me imaginaba era encontrármelos tan cerca de la costa.

      Lo más difícil en esta ruta es no pararse a bañarse en cada cala ni a "refrescarse por dentro" en cada uno de los chiringuitos... jejeje

      Un abrazo.

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