martes, 9 de julio de 2013

Barrancos Cueva Cabrito y Estrechos de Balced

Hola!!!

El sábado 22 de Junio estuvimos realizando los barrancos de Cueva Cabrito y Estrechos de Balced.

Que mejor manera de celebrar mi cumpleaños que un día de barranqueo con los colegas, así que nos levantamos temprano, desayunamos algo y nos preparamos para coger los coches, no sin antes preguntar como estaban los caudales de los dos barrancos, ya que a principio de semana hubo fuertes lluvias por toda la zona de Huesca, y nos dijeron que los dos iban bien de caudal y que se podían hacer sin ningún problema.

A eso de las 11 llegamos al parquing de acceso, en la carretera HU-341, entre los kilómetros 8 y 9, justo debajo de una gran encina.

Nos empezamos a preparar y nos dirigimos hacia el primero de los barrancos, Cueva Cabrito.


Para no perder la costumbre, nos liamos con el acceso, y nos pasamos primero el desvío que hay a la izquierda, justo después de pasar la vaya y justo antes de la granja, y luego directamente nos pasamos el barranco, que lo cruzamos en lugar de bajar directamente por el cauce, pero bueno, en nuestra línea.


Ya una vez en el cauce, fuimos bajando hasta encontrar el primero de los rapeles. Nada más empezar ya vimos que llevaba algo de agua, algo no muy normal  en este barranco, que suele ir seco.


El primero es un rappel de 6 metros con una salida muy limpia y fácil.


Justo después, nos encontramos con otro de 15 metros en el que pudimos estrenar la cuerda nueva de Gabi. En esta ocasión te deja en una pequeña badina,  pero este no es el final del rappel, ya que se tiene que sobrepasar y seguir descendiendo unos metros más.




A continuación tenemos otro rappel de 5 metros.


Justo después continuamos caminando unos metros para encontrarnos con un destrepe y un pequeño rappel de 3 metros.



Seguimos avanzando y nos encontramos con un rappel de 7 metros seguido de otro de 6, y que en esta ocasión, decidimos montar el rappel para descenderlo con la cuerda en simple.



Seguimos avanzando mientras se va encañonando más, hasta llegar a un punto donde nos encontramos la reunión del rappel, unos metros pasado el agujero, justo encima de una badina, por lo que tenemos que ir en oposición hasta llegar a la instalación.


Se trata de un rappel de unos 12 metros, bastante técnico, que se va encajonando y alejando de la instalación, sin tener nada más que las paredes laterales para descender, polo que se tiene que ir bajando en oposición y con mucho cuidado hasta pasar la pequeña badina que hay justo a la mitad, para una vez superada, ya podemos realizar el rappel con normalidad.




Aquí ya entramos en una zona de oscuros espectacular, que nos da la bienvenida con un rappel de 8 metros.


Una vez superado, poco a poco se va estrechando más y más hasta llegar a un nuevo rappel de 7 metros.




Seguimos avanzando y enseguida se abre para llevarnos a una increíble sala ya abierta donde el contraste de luces y sombras es espectacular donde decidimos realizar una parada para comer alguna barrita de cereales y beber algo de agua.


Ya con energías renovadas, seguimos adelante hasta una zona muy estrecha pero ya al aire, que va siguiendo el cauce.



Justo al final de esta zona abierta, nos encontramos con un rappel de 5 metros.


Seguimos avanzando por el cauce, que por momentos se cerraba, pero que se vuelve a abrir.


Cuando se empieza a cerrar otra vez, enseguida encontramos un nuevo rappel de 3 metros que nos vuelve a conducir a una zona de oscuros.



Seguimos avanzando hasta un nuevo rappel de 7 metros.


Aquí se va abriendo una vez más hasta llegar a una gran sala interior por donde nos entra gran cantidad de luz y donde encontramos el último rappel, de 6 metros, justo a la derecha.





Una vez aquí, seguimos avanzando hasta que se vuelve a estrechar una vez más y justo se abre en el río Balced.



Aquí paramos un rato a descansar y a quitarnos las bajas de anclaje y los ochos para empezar el descenso del Estrechos de Balced.

En ese momento ya observamos que el agua iba fuerte, pero al comentarnos los guías del camping que se podía hacer sin problemas, empezamos el descenso.


Al principio los toboganes eran muy divertidos, pero poco a poco nos dimos cuenta que el agua cada vez cogía más fuerza, y fue al ver la primera lavadora peligrosa, cuando nos dimos cuenta del berenjenal en el que nos habíamos metido.



Aquí ya decidimos parar las cámaras, ya que la cosa ya no era de broma.

Las lavadoras más peligrosas las fuimos pasando o por los laterales, o si no se podía y las paredes estaban cerda, en oposición, pero hubo algunas, como en el caso de una zona estrecha en la que había un tronco cruzado, que no se podía pasar en oposición, por lo que íbamos bajando con muchísimo cuidado para que no se nos llevara la corriente.

El otro problema lo tuvimos en que el barranco era mucho más largo de lo que nos habían dicho, por lo que los ánimos de la gente empezaban a decaer.

No fue hasta casi las 8 de la tarde, ya con el sol que empezaba a bajar, que encontramos por fin el escape a la derecha, con el consiguiente subidón de, por fin, poder salir de allí sin haber tenido ningún percance.


Después nos quedaban 8 kilómetros de subida hasta el parquing, aunque por suerte, unos chicos que volvían de hacer el Formiga, y a falta de poco más de kilómetro y medio, se pararon y nos acercaron a Gabi y a mi a los coches para que pudiéramos bajar a recogerlos. De parte de Las Grullas queremos agradecerles que nos acercaran. Si por casualidad leéis este blog, muchas gracias!!

Ya en el camping, destrozados, fuimos a comer al bar, donde nos tomamos unas buenas jarras de cerveza y cenamos de maravilla. Tengo que indicar que la camarera que nos atendió era muy simpática y se lo curró mucho, por lo que se llevó la propina de rigor.

La verdad es que fue una manera un poco especial de celebrar mi 33 cumpleaños, con diversión y tensión por partes iguales.

Saludos!!!

miércoles, 3 de julio de 2013

San Juan en Sierra de Guara

Hola!!!

Este año, aprovechando que San Juan caía en lunes, La Grullas decidimos acercarnos a la Sierra de Guara, concretamente a Rodellar, para realizar varios barrancos.


En principio los barrancos elegidos fueron Cueva Cabrito, Estrechos de Balced, Mascún y Oscuros de Balced, aunque al final, y por causas de fuerza mayor, fueran otros los que realizamos.

El viernes por la tarde quedamos en casa de Oscar y Esther para ir cargando los coches, pero no fue hasta casi las 9 que Esther, Oscar, Eli, Gabi, Cris y yo nos pusimos en marcha.



Como era ya muy tarde, decidimos parar antes en el burguer a cenar para así no tener que parar en el camino, ya que nos esperaban 3 horas de trayecto.

A eso de la 1 de la madrugada llegamos al camping Mascún en Rodellar donde teníamos una caseta de madera con tres literas, una mesa, unas sillas y poca cosa más, aunque tampoco es que necesitáramos nada más, y entre una cosa y otra, nos fuimos a dormir casi a las 2.



Ya el sábado por la mañana nos levantamos a eso de las 8, desayunamos, preparamos los trastos en los coches y nos acercamos a la recepción del camping a preguntar como están los caudales de Cueva Cabrito y Esterchos de Balced, ya que eran los que íbamos a hacer. Aquí nos dijeron que Cueva Cabrito estaba perfecto y que Estrechos se podía hacer sin ningún tipo de problema pero con cuidado.

Salimos hacia el parquing de acceso, nos pusimos los trastos y nos pusimos al lio, con ganas de celebrar mi cumpleaños con un día completo de barrancos.

La cuerda nueva de Gabi a juego con la solapa de mi neopreno

Hay que decir que Cueva Cabrito es un barranco muy peculiar, ya que casi siempre ba seco, pero que en esta ocasión bajaba con un hilo de agua que le daba un toque muy especial. Hay zonas en las que tienes que avanzar en oposición, zonas muy estrechas, oscuros impresionantes que dan la sensación de estar realizando espeleo y abiertas salas impresionantes.





Ya una vez finalizado, empalmamos con el Estrechos de Balced, y es aquí donde se nos complicó todo el puente...

Al no conocer el barranco y decirnos en el camping que se podía hacer sin problemas, empezamos a bajarlo y poco a poco nos fuimos dando cuenta de que no iba a ser un descenso tranquilo ni lo más mínimo. Poco a poco la cosa se iba poniendo más peligrosa y parecía que nunca se acababa. La verdad es que pasamos bastante miedo, pero esto ya os lo explicaré mejor en la crónica detallada de los barrancos.




Ya cuando por fin llegamos al retorno, destrozados, después de casi 9 horas allí metidos, aun nos quedaba un retorno de 8 Km, en el que ya llegando a los coches, unos chavales se pararon y nos acercaron, viendo que estábamos reventados.

Una vez en el camping decidimos ir a cenar al bar, ya que nadie estaba con fuerzas ni ánimo para cocinar.

La verdad es que en el bar se comía de fábula. Estaba todo muy rico y ponían unos platos llenísimos, que lastima de tener los estómagos cerrados por el susto, que sino no habríamos dejado nada. Quiero comentar que la camarera que nos atendió era muy simpática y toda una profesional y nos atendió muy bien, así que si algún día vais y os atiende, no os olvidéis de dejarle propina.

Después de cenar nos fuimos directos a dormir, ya que no teníamos ganas de nada más. La verdad es que fue un cumpleaños un poco accidentado, pero por suerte acabó todo bien.

Al día siguiente nos levantamos tarde, ya que decidimos que no haríamos el Mascún, ya que era el teóricamente más duro, con 3 horas de aproximación y casi 8 de descenso, y después del palizón físico y sobre todo mental del día anterior, necesitábamos un día para descansar y coger energía, así que nos pasamos el día en el camping y en el pueblo.

Ya por la tarde estuvimos dando una vuelta por Rodellar, acercándonos al refugio de escaladores desde donde se veían las increíbles paredes encañonadas donde están los sectores de escalada. He de reconocer que se veían unas cuevas impresionantes y que el cañón donde se encontraban, me recordaba muchísimo a Montanejos y las paredes verticales de la Maimona.

Ya por la noche cenamos sopa, una sopa un tanto especial ya que no diré a quien se le fue la pinza y echó tres sobres de sopa de sobre a 2 litros de caldo de brick, por lo que os podéis imaginar como estaba eso de salado. Lo solucionamos echándole agua, de forma que no solo le rebajamos la sal, sino que también lo enfriamos y conseguimos más cantidad.

¿Le pongo los 3 sobres?

Al ser la verbena de San Juan, llevábamos un par de cocas, una de brioche y otra de llardons (chicharrones), que estaban muy ricas.

Ya cerca de las 12 yo me fui a dormir mientras los otros le daban al licor de moras.

El lunes por la mañana, y después de ver como iban los caudales el sábado y haber hablado con algunas personas, nos decantamos por no hacer el Oscuros de Balced y acercarnos a el Formiga.

Desayunamos, cargamos los coches, recogimos la caseta y nos fuimos en dirección a el Formiga.



Una vez en el parquing del Formiga nos preparamos y empezamos la aproximación.

La aproximación es una pasada, con unas vistas aéreas del barranco espectaculares que recuerdan a la zona de Los Estrenos de Montanejos y en el que te encuentras incluso ruinas.



El barranco en si es una pasada, con un poco de todo, toboganes, rappel, sifones, saltos, destrepes, todo a pequeña escala pero que si lo pillas con el agua justa, como lo pillamos nosotros, es divertidísimo.



Ya una vez finalizamos, sacamos el camping gas y nos preparamos unas torradas de tortilla con queso y de lomo con queso, que cada vez que nos veían los grupos que iban llegando de realizar el barranco, veías como se les hacía la boca agua.

Después de comer, recogimos y nos volvimos a Sabadell.

Llegamos sobre las 9, habiendo tenido un viaje muy tranquilo y relajado.

La verdad es que, quitado el susto que nos llevamos el primer día, ha sido un fin de semana muy divertido y que nos deja con ganas de volver para hacer alguno de los barrancos que nos dejamos en el tintero, por mi parte sobretodo el Mascún, y también para escalar, otra cosa es que con mi nivel encuentre alguna vía que pueda realizar.

Saludos!!!

lunes, 1 de julio de 2013

Primer aniversario

Hola!!!

Ayer hizo un año que inicié el blog, y hoy, que publiqué mi primera crónica.

Durante este año me han pasado infinidad de cosas y he podido compartir con todos los que alguna vez habéis pasado por aquí mis "aventuras" por la montaña.

Espero que durante este segundo año de existencia que ahora comienza pueda seguir escribiendo sobre todas las salidas por la montaña que realice.

Para finalizar, tan solo quería agradeceros a todos los que alguna vez os habéis pasado por aquí, ya sea buscando o simplemente por casualidad, y que estas visitas os hayan sido de ayuda.

Saludos!!!